Primer ministro de Canadá apuesta por China con nuevo acuerdo comercial y marca distancia de Estados Unidos bajo Trump.
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, anunció la firma de un nuevo acuerdo comercial con China y describió la relación bilateral con ese país asiático como “más predecible” que la que actualmente mantiene con Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump, en el marco de una visita oficial a Pekín, China.
Carney se reunió con el presidente chino, Xi Jinping, en la primera visita de un jefe de gobierno canadiense al país asiático en casi ocho años, con el objetivo de fortalecer los lazos económicos y reducir la dependencia de Canadá respecto a su vecino estadounidense, tras años de tensiones comerciales marcadas por la imposición de aranceles por parte de Washington. Durante la conferencia de prensa posterior al encuentro, Carney afirmó que los progresos recientes en las relaciones con China demostraban que Pekín puede ser un socio más predecible en términos de cooperación económica y diálogo franco, aun cuando reconoció que los vínculos con Estados Unidos siguen siendo “mucho más multifacéticos, mucho más profundos y mucho más amplios”. Carney dijo que el intercambio abierto sobre diferencias de sistema había conducido a una relación más “predictiva y eficaz” con China.
El acuerdo comercial preliminar incluye la reducción de barreras arancelarias entre Canadá y China. Según lo detallado por Carney, Ottawa permitirá la importación de hasta 49 mil vehículos eléctricos fabricados en China con un arancel reducido al 6,1 por ciento, un nivel mucho menor que el arancel del 100 por ciento que existía anteriormente. Asimismo, China acordó reducir las tarifas sobre las semillas de colza de Canadá a alrededor del 15 por ciento para el primero de marzo de este año, como parte del movimiento para revitalizar las relaciones económicas bilaterales.
La firma de este acuerdo se produce en un contexto de fricción comercial con Estados Unidos, luego de que la administración de Donald Trump impusiera aranceles elevados sobre productos canadienses en disputas previas. Carney y otros funcionarios canadienses han señalado la necesidad de diversificar mercados y reducir la dependencia de la economía canadiense del comercio con Estados Unidos, aunque este último sigue siendo el principal socio comercial de Ottawa.
En las declaraciones sobre la cooperación con China, Carney también destacó que el objetivo de Canadá es “duplicar las exportaciones fuera de Estados Unidos” en los próximos años, como parte de una estrategia de expansión comercial más amplia. El funcionario aseguró que la apertura del mercado a productos chinos y la mejora en la cooperación económica con Pekín podrían ofrecer nuevas oportunidades para sectores como el automotriz y el agrícola.
Sin embargo, el enfoque de Carney ha generado debates tanto dentro de Canadá como entre analistas internacionales. Críticos advierten que acercarse a China podría complicar las relaciones con Estados Unidos, socio económico tradicional, y provocar tensiones geopolíticas en un momento en que Washington mantiene una postura comercial más proteccionista bajo el liderazgo de Trump.
El encuentro entre Carney y Xi Jinping fue descrito por ambos líderes como un punto de inflexión en los lazos entre Canadá y China, con compromisos de mantener un diálogo estratégico a nivel económico y financiero, ampliar la cooperación en agricultura y energía, y fomentar la estabilidad en las cadenas de suministro globales.
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